SABORES DEL FIN DEL MUNDO

Por latitud, ubicación geográfica y por la inexistencia de actividad humana que pueda contaminar vientos predominantes y corrientes marinas, las especies de mar y terrestres del extremos sur del continente americano se desarrollan en uno de los ambientes más prístinos del planeta.

La corriente marina subantártica provee extraordinarios nutrientes que producen frutos de mar de gran calidad, de gran pureza y calidad.

 

En tanto que el ganado ovino que se cría libre en las llanuras fueguinas, se alimentan de una pastura totalmente orgánica, absolutamente libres de agroquímicos, fertilizantes y cualquier elemento que no sea de la propia naturaleza.

Es así que la mundialmente afamada centolla del Canal Beagle como la merluza negra, o el exquisito "corderito fueguino" junto a otra materia prima de gran calidad en manos expertas de calificados chefs internacionales, hacen de la gastronomía una de las principales fortalezas del confín del planeta.

Imagen165.jpg